There is not a single day where we can know what will happen. And yet, we act as if our planning was essential. Next thing, life happens and things don’t work out as we imagined. So we feel frustrated, disappointed, anxious, impatient, depressed (…or happy and exhilarated if they are better than imagined). But most of the time, we are puzzled, by this discrepancy between what we expected and reality.

Fernando Sabino, a Brazilian writer and philosopher invited us in a poem “to make from each interruption a new road, from fear a ladder, from a dream a bridge”. I particularly liked this image of an interruption being a road that was hidden, and now is opening up for us. There, were we less expected it. To take on the gift, we just need to pay attention and flow.

 

 

No existe un solo día en el que sepamos lo que irá a acontecer. Y sin embargo, actuamos como si planificar fuese esencial. Luego, la vida sucede y las cosas no son como uno las imaginaba. Y nos sentimos frustrados, decepcionados, ansiosos, impacientes, deprimidos (o felices y maravillados si resultan mejor de lo pensado). Pero la mayoría de las veces, nos sentimos desconcertados por la discrepancia entre lo que esperábamos y la realidad.

Fernando Sabino, escritor y filósofo Brasilero, nos invita en un poema a “hacer de cada interrupción un nuevo camino, a hacer del miedo una escalera, y del sueño un puente”.

Me gustó mucho esa imagen de una interrupción siendo un camino que estaba oculto, y que ahora se nos abre. Allí, donde menos se lo esperaba. Para aceptar el regalo, sólo necesitamos prestar atención y fluir.