Ryan Hreljac was a six years old kid when his teacher in North Grenville, Canada, told his class that children in Africa were getting sick and dying because they had no clean water. Ryan decided to start raising money to help. He did extra household chores to earn his first $70, and then enlisted others and raised $2000, which was used to drill a water well near the Angolo School in Northern Uganda. This was back in 1999, and since then, with the support of nonprofit organizations such as WaterCan and Free the Children, the Ryan’s Well Foundation has raised over $1 million to help build over 200 wells in ten countries, bringing water and hope to over 350,000 people.

When I read about this inspiring story in Riane Eisler’s book The Real Wealth of Nations I had to put down the book and make a pause to process my feelings. Six years old!? And HE started this initiative? I’m sure he didn’t think of launching an organization, he simply did what he thought he could do! How simple. It made me look what opportunities I was not paying attention to, so busy in doing “important and urgent things”. Hm.

Ryan Hreljac tenía seis años de edad cuando su maestra en North Grenville, Canadá   contó a los niños de su clase que otros niños en África estaban enfermándose y muriendo porque no tenían acceso a aguas potables. Ryan decidió juntar dinero para ayudar, haciendo tareas domesticas en su casa, con lo cual juntó sus primeros 70 dólares. Después entusiasmó a otros y así llegaron a juntar 2000 dólares, lo que alcanzó para hacer un pozo de agua cerca de la escuela Angolo, en el norte de Uganda. Esto sucedió en el año 1999, y desde entonces, con el apoyo de organizaciones filantrópicas tales como WaterCan y Free the Children, la Fundación Ryan’s Well  ha juntado mas de 1 millón de dólares en fondos que se utilizaron para construir mas de 200 pozos en diez países, llevando agua y esperanza a mas de 350.000 personas. 

 

Cuando leí esta historia tan inspiradora en el libro de Riane Eisler The Real Wealth of Nations (La real riqueza de las naciones) tuve que hacer una pausa para procesar mis emociones. Seis años!? Y EL empezó esto? Estoy segura de que no pensaba en crear una organización.  Simplemente hizo lo que el sintió que el podía hacer! Que simple. Ryan hizo mucho mas que eso, sin saberlo. A muchos kilómetros de distancia y a quince años de distancia, me hizo mirar en algunas oportunidades a las cuales no estaba yo prestando atención, tan ocupada como estoy en hacer cosas “importantes y urgentes”. Hm